El fiscal analiza si la ex presidenta de EANA, Gabriela Logatto, actuó en complicidad con la líder sindical Paola Barritta para validar un documento «fantasma». La investigación también puso la lupa sobre Karina Barreiro, letrada del sindicato, señalada como la artífice legal de la operación.
La Justicia Federal ha puesto la lupa sobre una presunta trama de corrupción que involucra a la cúpula del sindicato de controladores aéreos (ATEPSA) y a la anterior gestión kirchnerista de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). La denuncia penal sostiene que la líder gremial, Paola Barritta, y la ex titular de la compañía estatal, Gabriela Logatto, habrían orquestado una maniobra fraudulenta mediante la presentación de un acta paritaria apócrifa. El objetivo de esta operación habría sido reclamar judicialmente un aumento salarial retroactivo que jamás fue instrumentado ni liquidado durante el gobierno anterior, buscando generar un perjuicio económico millonario a la administración actual.
Según se desprende de la investigación, el documento que el gremio utiliza para exigir el pago de deudas no figura en los registros oficiales de EANA. Fuentes de la causa indicaron que el acta no existe en los archivos administrativos, legales ni de liquidación de haberes, lo que refuerza la hipótesis de que fue «fabricada» o retenida irregularmente. En este esquema, la denuncia señala un rol preponderante de la abogada del sindicato, Karina Barreiro. La letrada, propietaria de un conocido restaurante en Puerto Madero, es apuntada como la artífice legal de la estrategia, diseñada presuntamente antes del cambio de gobierno para activarse como un mecanismo de extorsión política tras el traspaso de mando.
Un punto clave que despertó las sospechas de los investigadores es el momento elegido para el reclamo. A pesar de que el supuesto acuerdo databa de fines de 2023, el sindicato mantuvo un sugestivo silencio mientras Logatto estuvo al frente de la empresa, sin exigir el pago de los aumentos prometidos. Recién con la llegada de las nuevas autoridades nacionales, ATEPSA judicializó la demanda mediante un amparo. Para la fiscalía, esto sugiere que no se trata de un simple conflicto laboral, sino de una operación política planificada para dejar una «bomba de tiempo» financiera y forzar una negociación bajo presión en un contexto de alta sensibilidad aeroportuaria.
El escándalo también expuso el perfil de Paola Barritta y su manejo discrecional dentro de la estructura estatal. La dirigente, hija del histórico jefe de la barra brava de Boca Juniors, José «El Abuelo» Barritta, enfrenta cuestionamientos por un entramado de nepotismo que consolidó desde su asunción. La investigación reveló que Barritta logró incorporar a la planta de EANA a al menos siete familiares directos y allegados, incluyendo a su madre, su pareja y sus hermanas, garantizándoles estabilidad y salarios preferenciales. Ahora, la Justicia deberá determinar si este poder acumulado se utilizó para validar la presunta estafa que hoy pone en jaque las cuentas de la navegación aérea.







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