El oficialismo intenta cerrar acuerdos con sectores propios y opositores para destrabar el paquete económico, según informó La Nación. Las negociaciones exhiben tensiones internas y dudas sobre el nivel de apoyo real dentro del peronismo bonaerense.
El gobierno provincial se prepara para una doble jornada legislativa en la que Axel Kicillof intentará obtener la aprobación del endeudamiento, el presupuesto y la ley impositiva. Para lograrlo, necesita sostener acuerdos con la oposición y garantizar disciplina interna, en un escenario donde las conversaciones avanzan con ritmos diferentes según cada bloque.
Este martes, la Comisión de Presupuesto volverá a analizar el pedido de deuda, punto que requiere mayorías especiales y que no logró dictamen días atrás. Mientras tanto, los funcionarios provinciales intensifican contactos con intendentes y legisladores para asegurar apoyo, ofreciendo mecanismos de coparticipación de fondos y cargos en organismos estratégicos. La discusión previa evidenció que no todos los sectores peronistas están alineados.
El miércoles será el turno de las sesiones en Diputados y Senado, donde el oficialismo pretende obtener luz verde para el paquete completo. Sin embargo, dirigentes legislativos advierten que no habrá avance en el recinto si no están asegurados los votos. El recuerdo del bloqueo del año pasado sigue presente y condiciona la estrategia de Kicillof, que enfrenta expectativas moderadas incluso entre aliados propios.
En la oposición señalan que la definición del endeudamiento dependerá de la cohesión interna del oficialismo. La expectativa es que el gobernador llegue con acuerdos cerrados, aunque persisten interrogantes sobre su capacidad para ordenar las disputas que atraviesan al peronismo bonaerense en un momento legislativo clave.







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